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viernes, 16 de noviembre de 2012

Eduardo Sánchez Rugeles, escritor venezolano radicado en Madrid


“Cuando narro me siento como un carajito”

 E, es la firma de Eduardo Sánchez Rugeles en su correo electrónico. E, podría ser la primera letra de su nombre o simplemente un adjetivo. Propondría que fuese excelente escritor o emprendedor literario. Sin embargo, él, mi entrevistado, se autodefine como egoísta
Fotografía cortesía de Beto Gutiérrez


Eduardo Sánchez Rugeles es una combinación de sarcasmo y de intelecto. Él mismo se reconoce como “un tipo profundamente inmaduro”. Sin embargo, aunque han sido 35 veranos e inviernos los que ha vivido desde 1977, pareciera que ha sabido aprovechar su inmadurez gracias a su talento como escritor de, al menos, cuatro éxitos literarios. Uno de ellos, la novela ganadora del Premio Iberoamericano de Literatura Arturo Uslar Pietri en la edición 2010, Blue Label o Etiqueta Azul.

Sánchez, egresó de la UCAB con el título de Licenciado en Letras en 2003 y dos años más tarde se graduó como Licenciado en Filosofía en la UCV. Sus obras Blue Label, Los desterrados, Transilvania unplugged y Liubliana son el resultado de su interés en escribir sobre el “asunto humano”. Para Eduardo, “el desastre interior” de las personas es el que estimula su creatividad. Asegura que desde niño ha sentido fascinación “por el legendario y nunca bien ponderado arte de hacer botar la piedra”. Su pluma va botando tinta sarcástica, intensa, jocosa, pero sobre todo, aunque envuelta en un lenguaje jovial, real. La contemporaneidad está escrita en sus cuatro novelas: la vida de los caraqueños de clase media, la de los jóvenes y no tan frescos, los problemas del matrimonio, la descomposición de la familia, el deseo de irse del país, el sexo y sus problemas. Los tabúes dejan de ser muros de contención y se convierten en ladrillos de 5 por 2.

Desterrado de Venezuela, quizás viviendo el exilio que trata en cada una de sus novelas, se encuentra establecido en la ciudad de Madrid, España, donde actualmente cursa estudios de Doctorado en Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Salamanca. “Ya no me acuerdo qué fue lo que vine a buscar”, dice el joven escritor venezolano cuando se le cuestiona sobre su vida en ese país. “No sé qué extraño pero extraño, no sé qué echo de menos pero echo de menos” expresa Rugeles quien dice vivir en un lugar y tener la cabeza en otro. 

“Si hablamos en términos de calidad de vida, por supuesto, en España se vive mejor que en Venezuela, incluso en medio de la actual crisis económica”

“Teclado y café”

Para escribir, dice que más que rituales, tiene muchas manías. Eduardo sólo escribe en las mañanas y ese proceso se extiende hasta mediodía. Sobre su escritorio, una taza de café y el teclado. No desayuna.

“Al trabajo matutino lo llamo rodaje y al vespertino lo defino como edición y montaje”, expresa el escritor otorgándole nombres a sus procesos de redacción, los cuales define en términos cinematográficos.

Cuando Eduardo comienza a escribir una historia necesita visualizarla, mantenerla en su cabeza, creérsela y conocer bien a sus personajes. “Nunca me he sentado a reflexionar sobre cómo se da ese proceso. Solo puedo decir que, hasta la fecha, más allá de algunas rarezas y manías, no tengo fetiches ni supersticiones”, devela el también Magister en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Autónoma de Madrid.

Luego que se encuentra inmerso en la redacción de su proyecto literario, indica que se empeña mucho en pulir los bloques de texto, cambiar frases, suprimir adjetivos, rastrear redundancias, en fin, realizar una labor de carpintería de lo que escribe. Una especie de in y out de la información.

Piensa que más que un escritor famoso es “un hombre con suerte”. Si se le cuestiona sobre lo que él considera que hace a un gran escritor, responde palabra tras palabra: la lectura, la autocrítica, la perseverancia, la humildad real (no la instrumental), la disciplina, la curiosidad, la relectura. Esos valores y hábitos los ha venido practicando desde el año 2010 cuando publicó su primera novela, lo que lo ha posicionado como uno de los grandes autores de las letras venezolanas actuales.

Su personalidad en páginas de novelas  

Eduardo dice que no se parece a ninguno de los personajes de sus novelas. Gabriel, es el protagonista de su última obra Liubliana, publicada en el 2012 y ganadora del primer lugar del Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz celebrado en México en 2011. “Gabriel, particularmente, me resulta un tipo antipático. Tengo pocas afinidades con él”, dice el escritor. En su obra Liubliana, indica que deja colar parte de su personalidad entre el grupo de amigos del protagonista. 

Con respecto a su primera novela Blue Label, dice tener mucha más empatía con la protagonista, Eugenia Blanc. “Me gusta su desengaño, su pesimismo romántico”. Su manera de escribir, sobre temas modernos y la vida de los adolescentes lo hacen sentir, según él “como un carajito”. 

Los desterrados, Liubliana, Blue Label. Todas hablan de historias en las que los personajes se van del país ¿Tiene eso que ver con tu propia situación?

Sí, el exilio es un tema recurrente en mi obra literaria pero no creo que se trate de un fetiche. El exilio venezolano contemporáneo, como fenómeno sociológico, está ahí. La situación es visible. Las familias venezolanas, en su mayoría, han adaptado una clara modalidad de diáspora. No es algo que me haya inventado. El asunto me llama la atención y, por esa razón, procuro revolverlo y desglosarlo en las historias que narro.

¿Has encontrado en España lo que no encontraste en Venezuela? 

El ritmo de vida en Madrid es mucho menos frenético que en Caracas. Aquí olvidé, por ejemplo, la trágica rutina del estrés. Caracas es caótica y anárquica. En ese sentido, la vida cotidiana en España es mucho más relajada.

¿Qué encontraste?

Si me preguntas por alguna búsqueda existencial o trascendental no sabría qué decirte. Creo que, en los últimos años, me he vuelto más pesimista, más oscuro. Me he convertido en un absoluto desengañado. No sé si ese desengaño tenga que ver con la búsqueda a la que haces alusión en tu pregunta.

¿Existe Eugenia, Gabriel, Vadier o Alo?

No, todos son personajes de ficción. Conozco a algunas personas que se parecen a ellos. Muchos de mis personajes tienen un referente concreto en algún conocido pero la peripecia, el mundo interior, el conflicto, pasan por el filtro de la ficción. Luis y Eugenia, por ejemplo tienen un correlato real. Cuando imaginé la historia, mis protagonistas tenían una cara pero eso es solo una estrategia, un asunto de método. Todo lo que pasa en la novela es mera invención.
En tu obra Liubliana hay una escena donde Gabriel tiene relaciones con una mujer adepta a la ideología del Presidente Chávez ¿De dónde salió esa idea y qué quisiste retratar en ese capítulo?

Un amigo cubano me contó algo que le pasó durante un viaje de trabajo. En su caso, uno de los protagonistas de la anécdota era el viejo Fidel. Su compañera de viaje le expuso algunas de las bondades de la Revolución Cubana, él, en la intimidad, tuvo un comportamiento parecido al de Gabriel Guerrero (el protagonista de la novela). El relato original, en esencia, es bastante parecido a lo que describí en la novela. Desde que ese pana me contó esa historia supe que tenía un gran potencial literario.

 Cara a cara con Eduardo Sánchez Rugeles

¿Un defecto?
Egoísmo

Caracas
El Valle de Babel.

Redes sociales
Un mal necesario (o no).

¿Y si te tienes que regresar a Venezuela?
 De alguna forma, nunca me fui.

El dinero
Siempre hace falta.

El matrimonio
Una antigua tradición social y religiosa.

El 7 de octubre de 2012 y Hugo Chávez 
Otro día que vivirá en la infamia.

¿Alguna otra obra en camino?
Jezabel. Ediciones B, Colección Vértigo, 2013.

¿Qué opinas sobre esta entrevista?
Está bien.

martes, 30 de octubre de 2012

Julio César Pineda, internacionalista y columnista

“Nicolás Maduro no hará bien ni la vicepresidencia ni la Cancillería”

El Doctor en Derecho y Relaciones Internacionales opina que es un error del Presidente Hugo Chávez otorgarle dos de las responsabilidades más grandes de la República a un mismo funcionario. Pineda, asegura que la diplomacia venezolana está desprofesionalizada y desnaturalizada. Considera además que Venezuela se ha convertido en una “gladiadora” de las relaciones internacionales


La claridad del jardín trasero que se ve desde la sala de reuniones de su oficina, es igual o parecida a la claridad de las respuestas con las que Julio César Pineda contesta a cada una de las preguntas que se le formulan. El ex embajador de Venezuela, internacionalista y columnista no titubea al responder. Se sienta y se cerciora de que la conversación se está grabando. Acerca el grabador hacia su puesto. No hay manera de que su voz no sea escuchada, mucho menos cuando sus palabras analizan de manera sencilla pero profunda, las relaciones exteriores de Venezuela.

“La nuestra es una diplomacia primitiva, rupestre. Creo que es la peor diplomacia de América Latina en este momento”, opina el abogado egresado de la Universidad Central de Venezuela. Su experiencia de 30 años como ex funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores le da pie para asegurar, sin dudarlo, que el actual servicio diplomático venezolano “es poco serio y responsable”. Insiste que el Presidente Hugo Chávez se ha quedado muy solo. “No hemos sido considerados para cargos importantes en la ONU, aspiramos el Consejo de seguridad y no llegamos”.

Nicolás Maduro es el nuevo Vicepresidente de la República y continúa ocupando la Cancillería. Esto ha hecho que muchos se pregunten si esto es posible en el marco de la Constitución Bolivariana. De hecho la constitución no lo prohíbe ¿Podría un solo funcionario ocuparse de las tareas interiores y exteriores de un país al mismo tiempo?
 Las constituciones norman las funciones de los miembros del ejecutivo. En este caso efectivamente no hay contradicción entre ser Vicepresidente y Canciller. Normalmente nadie nombra a un Vicepresidente Canciller porque la Cancillería es un cargo de tiempo completo. El Canciller,  por naturaleza, tiene un cargo exclusivo y único porque más que estar en el país, está en el exterior. Esto es contradictorio y desnaturaliza la función de la Cancillería. Ni hará bien (Nicolás Maduro) la vicepresidencia, ni hará bien la Cancillería. 

¿Se trata esto de un vacio en la Constitución de la República?
No, la Constitución no importa porque no lo prohíbe. Pero el hecho de que no lo prohíba no quiere decir que hay que hacerlo. Hay un sentido práctico sobre si es conveniente o no y en esto, el Presidente ha sido poco serio y responsable al nombrar al Canciller como Vicepresidente.

En una entrevista que le realizaron meses atrás, usted decía que muchas veces los gobernantes piensan que son inmortales. Recientemente la prensa internacional ha reseñado mucho sobre la ascensión de Maduro, la confianza que le tiene el Presidente y la posible muerte de Chávez ¿Tiene que ver este movimiento de piezas con la gravedad del cáncer del primer mandatario nacional?
Sí, en gran parte yo creo que Chávez decidió quién lo va a suceder. Maduro es quien lo ha acompañado a la Habana en su tratamiento y es el hombre más cercano a él. El problema es que Chávez, pensando más en la sucesión que en el país, está cometiendo un error al poner a Maduro a su servicio en tiempo completo.

Lula da Silva: “Chávez debe empezar a preparar su sucesión” ¿Cómo interpreta Julio César Pineda estas declaraciones?
Hay dos líneas. Debe pensar que Chávez está muy mal, y por lo tanto, es bueno que tenga a quien dejar su sucesión. En segundo lugar, Lula sabe que un presidente con demasiado tiempo en el poder pierde el afecto popular y que al mismo tiempo eso es negativo para un presidente. Él mismo prefirió no mandar en un tercer período. 

¿Cómo califica el trabajo que ha venido realizando el Canciller  y ahora también vicepresidente de la República, Nicolás Maduro? ¿Bueno o malo?
Hubiera sido mejor si fuera un diplomático de carrera. Para haber pasado de ser un conductor del metro, como dice el Presidente, a desarrollar la Cancillería, no lo ha hecho mal en el sentido que ha sido fiel a Chávez y ha desarrollado la política bolivariana, aun cuando eso no significa que haga buena diplomacia. Maduro, lo ha hecho bien para el Presidente y para su partido, pero mal para la Cancillería de un país democrático y moderno.

Mucho se cuestiona sobre la desprofesionalización de la diplomacia en el país ¿Qué opina usted sobre esto?
Se perdió todo el sentido profesional de la diplomacia. Ya no hay diplomáticos de carrera sino a la carrera. Ya no hay concursos (de oposición para entrar al servicio exterior) por ejemplo. Ahora todos los diplomáticos son militares y miembros de partidos.

¿Cómo está Venezuela en cuanto a sus relaciones exteriores?
Yo creo que está muy aislada del Sistema Internacional. Estamos solos prácticamente, pero viéndolo desde otro ángulo, somos un país petrolero, y por eso podríamos estar acompañados, pero solo por los intereses económicos y no por convicción y fe.

En orden creciente ¿Cuáles son los cuatro estados aliados de Venezuela en este momento?
El primero es Cuba, por razones ideológicas y políticas. Le sigue Nicaragua, Bolivia y Ecuador. Eso que llaman el Alba.

¿Le importa Venezuela a las superpotencias mundiales?
Sí, muchísimo. Pero también Venezuela le importa las superpotencias porque todos los dólares que llegan al país vienen de Estados Unidos, y mucho petróleo de Venezuela va a los Estados Unidos. Chávez critica mucho el imperialismo pero vende y compra al imperialismo.

Según el programa de gobierno 2013-2019 del gobierno del Presidente Chávez, uno de los objetivos es garantizar la paz planetaria ¿Podría Venezuela mediar en el conflicto de Siria, por ejemplo?
Claro que sí. Cualquier país puede mediar y más un país petrolero. El problema es que en vez de mediador, Venezuela se ha convertido en gladiador.

En la pasada campaña electoral, el presidente Chávez dijo que de ganar Obama en las próximas elecciones de Estados Unidos, él apostaba por el “relacionamiento normal” con el gobierno estadounidense ¿Será posible esta normalización de las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos?
El presidente es un hombre folclórico. Juega con la política y cree que el mundo es como Venezuela, donde la política es rural todavía. Nadie cree en lo que él dice a nivel internacional. Por supuesto que él lo dice porque él nunca podría votar por Obama. Sin embargo él quisiera que ganara Obama porque con los demócratas puede haber un poco mas de diálogo que con los republicanos.

¿Qué significa eso de “hombre folclórico”?
Es un hombre de mucha capacidad de trabajo. Tiene esa capacidad de hablar bien, de ser seductor. Tiene una fibra social muy fuerte, pero no tiene la racionalidad de un jefe de Estado. Lo eran Gaddafi y Saddam Hussein. Eran hombres muy poderosos pero muy folclóricos. El poder los enloquece y los transforma. Chávez pasará a la historia y veremos qué se dirá sobre él.

jueves, 25 de octubre de 2012

Entregente: Gustavo Pagés, especialista en fertilidad


“Que sea in vitro no significa que sea un nacimiento anormal”
Según cifras de International Committee Monitoring Assisted Reproductive Technologies ICMART, en el mundo nacen alrededor de 1.5 millones de personas anualmente gracias a este tipo de tratamientos. De ese número, el presidente de la Asociación venezolana de medicina reproductiva y embriología AVEMERE, Gustavo Pagés calcula cuántos de estos se realizan en el país

En 1985 se aplicó por primera vez la técnica de fecundación in vitro en Venezuela. Desde entonces y hasta la actualidad “las tasas de embarazo han mejorado muchísimo” dice el médico experto en fertilidad, Gustavo Pagés. Asegura que cuando se empezaron a realizar este tipo de tratamientos en el país “la tasa de embarazo no llegaba al 15%” y que en la actualidad esta cifra ha aumentado a un 50% de probabilidad.
Pagés, quien se desempeña como director del instituto FERTILAB en Caracas, dijo que en el país están naciendo “entre 1000 y 1300 niños por año aproximadamente gracias a tratamientos de fertilización”, cifra que calcula según la tasa de fertilidad y natalidad arrojada por el último censo poblacional de Venezuela. “In vitro”, técnica inventada por el médico británico Robert Edwards, forma parte de uno de los métodos más utilizados. Consiste en obtener varios óvulos de los ovarios para fecundarlos con los espermatozoides en el laboratorio. En ese proceso se forman embriones, los cuales son colocados en el útero para el desarrollo del embarazo.
“Decir que no se puede lograr un embarazo es casi imposible porque siempre habrá una manera”, apunta el especialista acotando que la mayoría de las parejas en la actualidad están retardando el momento para tener bebés, lo que ocasiona, en algunos casos, la infertilidad. Con respecto a eso, Pagés sostiene que “la fertilidad comienza a disminuir después de  los 35 años, se hace un poco más severa después de los 40, y lograr un embarazo a los 45 años por cualquier método es muy poco probable”.
Según datos que el experto maneja, las parejas que tienen problemas de fertilidad representan tan solo el 15% de la población mundial, de las cuales solo necesitan tratamiento el 4 ó 5%. “El hecho de que sea in vitro no significa que sea un nacimiento anormal”, señala con precisión Pagés, quien aclara que lo único diferente es el procedimiento para lograr el embarazo, catalogado por él como “más fácil y sencillo” para quienes tienen problemas de fecundación.
El método, cuyo costo oscila alrededor de 80 mil bolívares aproximadamente, posee un margen estrecho de riesgos. “Cada vez tenemos menos embarazos de alto orden porque estamos transfiriendo menos embriones”, explicó el ginecólogo y obstetra con maestría en la Universidad Central de Venezuela. Señaló que para realizar la fecundación  sólo se transfieren a las pacientes uno o dos embriones. El uso de más de tres es casi inusual para evitar “embarazos múltiples”, los cuales tienen entre un 20 y 30% de probabilidad.  
Por otro lado, el experto hizo referencia a que “la cuarta parte de las parejas que tienen problemas de fertilidad tienen las trompas dañadas”. Con respecto a eso acotó que una de las principales causas son las infecciones producidas por las enfermedades de transmisión sexual, que hacen que las trompas se infecten produciendo que estas se lastimen, así como también pueden influir lesiones causadas por operaciones donde se extraen miomas.

“In vitro” y el cáncer

En 2005 algunos científicos de la Universidad de Lund en Suecia realizaron estudios donde explican la posibilidad de que el tratamiento de fecundación de ovarios ocasione cáncer en los niños concebidos por este tipo de métodos. Para Gustavo Pagés, quien tiene conocimientos acerca de los estudios realizados, es poco probable que la causa del cáncer infantil este directamente relacionada con la fecundación in vitro. “No hay ninguna relación con cáncer infantil”, aseguró el especialista, agregando que la única posible y actualmente discutida relación del tratamiento está dada con cáncer de ovarios.
“Estamos todavía en discusión acerca de si son los tratamientos o si es porque la mujer no ovula”, precisó el también autor de dos libros sobre fertilidad, quien dijo que aparentemente la causa se está dando por la falta de ovulación de las pacientes, descartando de esta manera que el problema lo esté ocasionando el método con el que el mismo ha visto nacer a cientos de niños.

Del ginecólogo al psicólogo

Según datos aportados por FERTILAB, una pareja es infértil cuando no logra el embarazo a pesar de mantener relaciones sexuales frecuentes durante un año o más sin protección anticonceptiva. Cuando este tipo de situaciones ocurren, expone Pagés, es muy difícil  decirles a los pacientes que tienen problemas de productividad y ofrecerles un  procedimiento de fertilización. La situación trae consigo periodos de frustración, rabia y hasta de negación, que son canalizados por el psicólogo a quien inmediatamente son dirigidos.
Van a gastar mucho de su tiempo, de su dinero y de su energía y van a tener solo un 50% de probabilidad de embarazo” explica el experto. Considera que se debe preparar a la pareja para aclararles que el tratamiento que se realizarán les permitirá tener un embarazo tan normal como el de parejas sin problemas de esterilidad. Sin embargo, las charlas psicológicas son necesarias porque existe la posibilidad de que a pesar de que se transfieran los embriones no ocurra el embarazo.
Aunque algunos especialistas en biología de la reproducción como Socorro Gonzales, certificada por el Consejo mexicano de Ginecología y Obstetricia, visualizan que en los próximos años se incrementarán los problemas de fertilidad debido al retraso de la maternidad en las mujeres, Pagés expresa que “con constancia, trabajo y dedicación se logra un embarazo seguro” a través del uso de los avances tecnológicos. No obstante, al mismo tiempo llama a las parejas a no dejar pasar el tiempo para concebir el embarazo.